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Son
16 años y 175 centímetros de belleza, a quien le apasiona el modelaje
y que acompañará a los acetistas no sólo en su celebración aniversaria,
sino durante el año jubilar. Mónica es la actual "Modelo Chica Táchira"
Es de esas criaturas de las que nacen con el éxito marcado Mónica
Zambrano Galiano, es una hermosa niña de 16 años, 1,75 metros de
estatura y 60 kilos de peso. Nacida en Rubio y estudiante del Primer
Año de Ciencias en el Colegio Nuestra Señora del Rosario de su ciudad
natal, ha sido, desde muy pequeñita el centro de atención. Intervino
en el concurso "Chica Táchira ", certamen del que se llevó la Corona
como "Modelo Chica Táchira ". Ella es una muchacha de su tiempo,
con los gustos propios de los jóvenes, pero de los jóvenes bien
formados, pues proviene de un hogar modesto, pero digno. Además
ha sido educada en un Colegio de Religiosas que desde la enseñanza
preescolar le entregaron las bases de una estricta moral. Aun no
ha decidido la carrera de su futuro, pero siente una atracción especial
por trabajar con niños. Esperará un poco mas para determinar si
acoge la Educación Preescolar o estudia Medicina con el propósito
de hacerse pediatra. Es una aventajada estudiante que lleva un muy
buen promedio. Dicen que tiene una gran facilidad para los idiomas
y que le apasiona la computación. Es, en consecuencia, una jovencita
con inmenso futuro, pues lenguas extranjeras como el inglés y el
japonés y la informática constituyen el lenguaje del futuro. Mónica
Zambrano es ahora la Novia de Aceta. Fue seleccionada sin mucha
escogencia. La señora Carmen de Gamboa, amiga de la familia y allegada
a Aceta la presentó y no hubo espacio para la duda. El padre de
Mónica, Freddy Omar Zambrano es un perito agrícola que administra
una empresa dedicada a la comercialización del café. La madre, Belcy
América Galiano de Zambrano es ama de casa, estudia Educación en
la Universidad Pedagógica Libertador, UPEL. Está en el centro de
tres hermanos. La mayor es Alejandra que fue candidata al Reinado
de la Feria Internacional de San Sebastián FISS. El menor, Freddy
Omar, como su padre. Está "Modelo Chica Táchira" de bellos ojos
verdes. tiene en la música, el baile y el deporte sus aficiones
preferidas, acompañara a la gran familia ACETA, no sólo en la celebración
sus Bodas de Oro, sino en los eventos que tengan durante todo el
año jubilar de los comerciantes organizados del Táchira. OPINION
DE FUNDADORES (PARTE I) Una leyenda viviente Ramón Zacarias Mendez
Ramón Zacarias Mendez es una leyenda viva en el Táchira. Se ha destacado
como empresario, como político, como gremialista. De una vasta experiencia
en el campo de los negocios, es de esos autodidactas que se nutrió
de sabiduría en la "Universidad de la Vida" y que por instinto propio,
se fue superando en el conocimiento de diversas áreas, especialmente
en la política en la actividad comercial. Mendez fue integrante
de ese grupo que hace medio siglo estimó importante la creación
de la Asociación de Comerciantes del Estado Táchira, ACETA, y hoy,
luego de 50 años de actividad es una organización respetable y respetada,
con mas de setecientos socios que participan, en menor proporción
de lo deseado. Probablemente, según recuerda é1 y Don Benjamin Varela
son los únicos sobrevivientes de los fundadores. Recuerda con nostalgia
la fecha de la fundación y la modesta oficina que ocupaban en la
carrera 6 a media cuadra del Salón de Lectura. Cuando ya la Asociación
tenia 21 años se efectúo una reunión que tiene particulares recuerdos
para Ramón Zacarias, pues se efectúo en la sede, que lo es hoy todavía
del Club de Leones en la carrera 9 con la calle 12. En esa ocasión
debió apelar a un subterfugio, pues la Asamblea se estaba enredando.
Cuando arreciaron las discusiones y la Asamblea pudo haberse ido
a pique, cortó el alumbrado eléctrico que sirvió para enfriar los
ánimos. Hablan comenzado alas ocho de la noche y terrainán alas
cinco de la mañana con la elección de Anibal Alvarez como Presidente.
Esta fue una gran decisión, dice Méndez, ya que Alvarez, visionario,
comenzó a gestionar la adquisición de la sede propia. La historia
es bien interesante, pues la tomaron en alquiler con opción de compra
y luego con 80 mil bolívares se dieron las arras para hacerla suya,
como la Asociación no tenia los recursos, Ramón Zacarías Méndez
prestó el dinero que faltaba para liberar la hipoteca. La operación
de compra costó menos de un millón de bolívares, cifra que se aumentó
debido a unas ampliaciones y remodelaciones. En total fue algo así
como millón y medio, que la Asociación le pagó a Méndez, incluyendo
intereses del uno por ciento en tres años. Hoy esa sede cuesta una
fortuna y le da a ACETA una gran liquidez. Como ,se advierte ha
sido un respaldo pleno para el engrandecimiento de la organización
y unidad gremial.
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